Entrades

Imatge
Amantes furtivos Amantes furtivos, todos aquellos  que han sido capaces de apagar los incendios de deseo,  que recorren todo mi ser. Valientes han sido todos ellos,  por no ser conscientes de donde se adentraban,  sin saber si tenían billete de vuelta,  al viaje de lujuria desenfrenada,  al que les tenia preparado. La casualidad de la vida me los ha ido sirviendo en bandeja,  que no he dudado ni un segundo,  en devorar uno a uno,  hasta saciar el hambre de cada uno de ellos,  la mía… y las suyas. Repetir el menú es de pecado capital, gula.  Y es que hay manjares,  en los qué me he vuelto una verdadera adicta,  y no he dudado en repetir.  Les he repetido en sueños,  y hasta despierta,  vivido en otras pieles,  buscado en otros cuerpos.  Pero es la necesidad de provocar deseo hacia mi,  la que me tiene enganchada,  a todo este juego de seducción, de amantes furtivos. Solo espero, que, entre...
Imatge
Gina se relaja en su dormitorio Como todos los viernes, me dispongo a celebrar el fin de semana pidiéndome comida rápida a domicilio. Llego cansada de la oficina, y en lo primero que pienso es en deshacerme de toda la ropa que me envuelve. Me desvisto lentamente, primero los zapatos, luego las medias que quito rozando la fina piel de mis muslos, provocando que se me erice la piel en cada roce. Sigo desabrochándome la cremallera de mi falda, para dejarla caer ante mis pies, la blusa blanca es la siguiente en desabotonar para dejar paso a mi delicada y estudiada lencería, que todas las mañanas escojo con delicado esmero, para evitar trasparencias inesperadas. Me gusta desmaquillarme en lencería, frente al espejo, así mientras quito el maquillaje, observo con lascivia cada centímetro de mi cuerpo, admiro cada una de mis imperfecciones, adorando mis cicatrices y poco a poco voy dejando a Gina al natural, como aprendí a quererme, simple y sin aditamentos, y así me amo y me quiero, imperfect...
Imatge
El chico del tren Como cada mañana, cojo el tren   de las 08:26 que va directo al centro de la ciudad. No va muy lleno, así que me puedo sentar la mayoría de las veces. Mi trayecto es un poco largo, de unos 30 minutos, y ese tiempo lo dedico a las redes sociales, veo, leo y si estoy atrevida, subo fotos. Y esta mañana me dio por subir una foto con mi vestido nuevo, me gusta como me queda ceñido en la curvatura de mi cintura y resalta mi pecho, su escote en V. El tren se detuvo en la estación más concurrida, donde sube y baja mucha gente, se sentó a mi lado derecho un chico y al otro un hombre que no tardó en sacar un libro de historia y el chico, su móvil. Después de deleitarme con las entradas y salidas de la gente, cuando ya todo el tren estaba en sus sitios escogidos, seguí con mi edición de la fotografía del vestido –me encanta la fotografía y la edición, y mi mirada y mi cuerpo ama el objetivo de una cámara, podría ser mi afición preferida, la fotografía, tanto ser la Musa com...
Imatge
El nuevo  vecino  de Gina Ya vuelve a haber un camión de mudanzas en frente de casa descargando media vida, en muebles y cajas de cartón. Vivo en una comunidad en la que el cambio de vecinos parece un deporte de moda, y es que hay vecinos que no duran ni un año y no llego apenas a mediar palabra con ninguno de ellos. Pero esta vez los vecinos, se mudaron al bloque de en frente dejándome disfrutar de unas vistas maravillosas de un chico  –de apenas unos 24 años– que andaba cargando cajas en tan solo unos jeans rotos ajustados y sin camiseta, dejando a relucir un torso de lo más trabajado. Cuando subí mi mirada para ver su cara, me sorprendieron unos ojos verdes clavados en mi y mi curiosidad por ese Dios griego que acababa de llegar del Olimpo, –Mierda me pilló babeándole fijo, que vergüenza–, me medio escondí, y por el rabillo del ojo vi que seguía mirando hacia mi ventana intentando descubrirme. Me armé de valor y salí de mi escondrijo –total ya me había pillado, era abs...
Imatge
Arma de seducción masiva   Podrás desprenderte de mi lencería, poco a poco, saborear cada detalle que ofrece mi piel desnuda. Podrás reseguir cada lunar, hasta llegar a zonas  en las que vas a perder el sentido. Pero jamás podrás desprenderte de mi mirada, que te desviste penetrante, el alma,  apenas sin tocarte. Solo soy una mujer inalcanzable, que no se la puede permitir cualquiera, requiere de mucha astucia,  poseer una mente intrigante, y saber cuidarme con detalles,  que sepan a poesía. Arma de seducción masiva, entre sábanas blancas atrincherada espero, a ese caballero que con su pluma verse cada curva de mi ansiado cuerpo.  
Imatge
Gina en el gimnasio   Me apunté al gimnasio después de las Navidades, tenía que quitarme como fuera todos esos kilos de más, que tampoco es que fueran muchos, más bien lo que tenia que quitarme eran todas esas manías de más, porque yo seguía rompiendo cuellos al pasar, levantaba pasiones a mi paso, y es que siempre he mantenido en mi, una actitud sensual y provocativa, y eso siempre me ha hecho llamar la atención de cualquier hombre sensible a tal provocación. Así que me enfundé en mis mallas, –con las que no podía disimular nada de mi figura, mis curvas en todo mi esplendor – mi camiseta escotada de tirantes, –que yo sin escote no se ir por la vida, amo mi escote – y me puse las bambas a juego con el atuendo para asistir a mi clase favorita de cardio full body, y allí estaba ella, como cada jueves, en primera línea. Me vio, me miró con provocación y se giró, como cada jueves, y yo me moría de curiosidad de porqué esa chica me miraba así siempre que me veía llegar a la clase, solo ...